?

Log in

toujoursavectoi
04 September 2012 @ 05:59 pm
Hola hace mil años que no posteo nada pero escribií esto y lo quería publicar. Argentina y Uruguay bailan tango 
  • Fandom: Hetalia. LatinHetalia.
  • Pairing: ArgentinaxUruguay. MartinxSebastian.
  • Warning: leve shonen ai.
  • Disclaimer: Los personajes no me pertenecen.
  • Note: Escribí esto porque el mundial de tango en la disciplina tango escenario ganó una pareja de un argentino y una uruguaya y bueno pensé que sería lindo escribir algo relacionado con esto.

LéemeCollapse )
 
 
Current Mood: exhaustedexhausted
 
 
toujoursavectoi
08 June 2011 @ 03:38 pm
 Que mal lo que está pasando en el sur de Argentina todo esta lleno de cenizas 
 
 
toujoursavectoi
17 April 2011 @ 03:02 pm

A través de los años

Colonización

Su prominente vientre todavía era ocultado por su ropa, pero él sabía a qué se debía esa pancita y tenía que contárselo ya habían pasado casi cuatro meses desde que había empezado con los mareos.

Inglaterra lo estuvo buscando todo el día, toda su vida prefirió que desapareciera del mapa antes que encontrarlo y tener que soportarlo, pero en ese momento desaparecía así como si nada justo cuando más lo necesitaba . Reino unido siguió buscando a Francia por todo el bosque ya se había cansado y se sentó de bajo de un árbol, había estado un largo tiempo allí sentado de repente escuchó como el francés canturreaba una canción obviamente francesa e Inglaterra siguió su voz.

-¿Angleterre qué haces aquí?- Preguntó sorprendido Francia –Ya te siente mejor.

-Sí.

-Tres bien- Francia seguía su camino empezando a entonar su canción nuevamente.

-Espera, tengo que decirte algo.

Francia se dio vuelta y lo miró expectante esperando su declaración el inglés se armó de valor y comenzó a hablar -Francia yo…yo estoy.

-¿Estás qué?- A Francia se le dibujada una sonrisa en sus labios.

-Estoy- Inglaterra estaba demasiado nervioso, pero pudo terminar la oración –Estoy embarazado.

En ese momento a Francia se le borró la sonrisa de la cara –No, de enserio que me tenías que decir Inglaterra.

-Estoy embarazado y tú eres el padre, maldito imbécil- Reino unido salió corriendo de allí.

-Espera Inglaterra no fue, yo no…- Francia fue a buscarlo.

El inglés corría rápido a pesar de su estado, le costó al francés poder alcanzarlo pero logró hacerlo al fin, Francia lo tomó por los hombros y lo obligó a girarse, Inglaterra tenía los ojos llenos de lágrimas.

-Me dijiste que me amabas y ahora te tomas esto como una estúpida broma, te odio.

-Discúlpame, nunca pensé que esto podría llegar a pasar- Francia abrazó a Inglaterra –Perdóname, perdóname, te amo y siempre te amaré.

-Déjame.

-Pero todo lo que dije fue verdad, lo juro.

-Yo no puedo creerte, eres un maldito estúpido.

-Es verdad, tan verdad como mi amor ti- Francia besó suavemente a Gran Bretaña –Me crees mon cherí.

-Te creo frog.

-Así que voy a ser padre, es increíble- El francés tomó al Reino unido por la cintura.

El tiempo pasó y la pancita de Inglaterra se convirtió en un prominente vientre, Arthur siempre acariciaba su panza, ni el mismo podía creer que iba dar a luz a un bebé y todo a su alrededor estaba acorde a su estado de ánimo, Francis estaba más meloso de lo común vivía abrazándolo, le llevaba alguna cosa a algún lugar y otra para otro, no dejaba que cargará nada demasiado pesado, en realidad no dejaba que cargara absolutamente nada ni siquiera una copa.

Todo lo que pedía Inglaterra no importaba lo que fuera, a que hora, Francia lo conseguía todo por su hijo.

-Francia- El inglés movió a su amante, dormía al lado suyo -Despiértate de una vez.

-Eh! ¿Qué pasa?

-Despiértate- Le volvió a gritar -Me puedes preparar té- Preguntó con un tono más calmado.

-A esta hora

-Sí ¿Por qué?

-No por nada, ahora mismo lo estoy preparando- El francés se levantó y se dirigió a la cocina, después de varios minutos apareció con una bandeja y sobre ella una tetera y una tasa.

-Thanks.

-¿Quién puede tomar té a lastres de la madrugada?- Dijo por lo bajo el francés.

-Yo, hay algún problema.

-Non, mon amour

Pero el tiempo siguió pasando y la panza de Inglaterra siguió creciendo ya era primavera, el inglés estaba sentado bajo un frondoso árbol arrancando la hierba de la tierra, pensando como unos simples mareos se convirtieron en una nueva futura vida, mientras se acariciaba el vientre de ya casi ocho meses, de vez en cuando podía sentir unas pataditas algunas era muy fuertes y otras se sentían muy suavecitas.

-Si sigues así solo vas a dejar la tierra, mon cher.

-Shut up frog- Le gritó el inglés.

-Ese comportamiento no le hace bien al bebé.

-Bastard leave me alone.

-Oooh! Mon amour como puedes decir esas cosas- Francia abrazó por atrás y posó sus manos sobre el vientre de Gran Bretaña -Está pateando- Dijo soprendido –Allô, aquí está tu padre mon enfant- Lo abrazó más fuerte.

-Puedes sentirlo- Arthur dejó caer su cuerpo hacía atrás apoyando su cabeza en el hombro de Francia, dejándose abrazar más aun por Francis.

-Claro que sí mon cherí- Lo miró directo a los ojos pero no dijo ni una palabra -Que sucede mon amour.

-Tengo miedo.

-¿Por qué?

-No estoy seguro de que seamos buenos padres.

-¿A qué te refieres?

-Míranos vivimos peleando constantemente un niño no puede criarse en un hogar así.

-Quédate tranquilo seremos los mejores padres que pueda tener- Francia beso cálidamente a Inlgaterra.

-¡Ah!- El bebé volvió a patear pero fue muy fuerte, después Inglaterra volvió a sentir otra patada pero esta fue muy suave -Primero me patea fuerte y después me vuelve dar una patadita muy suavecita.

-No será que…

-Noo…

-Por qué puede que sean dos bebes en vez de uno, sería un explicación.

-¿Dos bebes?

-Te quiero mon amour- Francia estaba emocionado -Fue lo mejor que me pasó en la vida, después de conocerte a ti por supuesto.

Al Reino unido esa idea lo había dejado perplejo, no era imposible, pero no sabía cómo reaccionar.

-¿Qué sucede cherí?- No contestó, Francia lo besó -No estás feliz son dos.

-Sí, si lo estoy.- Abrazó a Francis.

Una cálida noche Arthur estaba sentado en la terraza de su habitación, mirando las estrellas apaciblemente.

-¿Cómo están mes chers enfant?- Preguntó el francés abrazando a Arthur.

-Están bien- Correspondió al abrazo y beso a Francia.

-Y tú cómo te sientes- Sonrió -No hay dolores, molestias, nada, no tienes hambre porque tienes que comer por tres, cherí- Inglaterra negó con una pequeña sonrisa -No puedo creer que seré padre- Ambos se quedaron mirando en uno al otro sin decir nada, por un momento -Hoy estás más lindo que nunca mon amour.

Las mejillas de Arthur tomaron un tono carmesí -No sé qué decir.

-No hace falta que digas nada- Sonrió.

-Creo que sería mejor que fuese a dormir, tienen que descansar y yo también- Dijo mientras empezaba a levantarse de la silla que estaba en la terraza de su habitación.

Cuando Inglaterra se puso de pie, el francés lo tomó en brazos y lo cargó hasta a la habitación.

-Bájame ya mismo.

-No- Se reía de la expresión del Reino unido -Te vez adorable cuando te pones así- Francia apoyó su frente sobre la frente de Inglaterra, sus alientos chocaban, ninguno de los dos sabía que decir, y nadie quiso decir nada.

Francis lo llevó hasta la cama y lo besó delicadamente pero profundo, sus lenguas se chocaban, sus alientos descompasados, sus pulmones pedía un poco de aire pero sus corazones querían seguir, no querían separarse, querían vivir ese momento y congelarlo para siempre. Pero el aire comenzó a ser imprescindible, se tuvieron que separar.

-J'te aime.

-I love you too- EL inglés que estaba acostado sobre la cama tomó del cuello al ojiazul y lo atrajo hacía si para poder besarlo.

El francés se separó y se quedó mirando al ojiverde con cara de bobo -Sabes lo que te haría si seguimos, pero debes descansar- Volvió a besar el británico -Despídanse de su padre mes enfant- Se acercó al vientre de Arthur y lo besó delicadamente.

A Francia se le ocurrió una idea de última hora -Ven- Lo tomó de la mano y lo ayudó a levantarse de la cama.

-¿A dónde me llevas?

-Ya verás.

Francia lo besó y lo llevó hasta el cuarto de baño y lo siguió besando, cuando ya estuvieron dentro de la habitación le empezó a desabotonar la camisa se separó para llenar la bañera y luego lo continuó besando mientras ambos se desvestían, la habitación estaba fría pero rápidamente el amor y la lujuria la hicieron más cálida.

Ambos terminaron desnudos dentro de la tina agitados por la excitación, Francia abrazaba por detrás a Gran Bretaña.

-Me haces tan feliz Angleterre- Comenzó a besarle el cuello. Arthur dejó caer su cabeza sobre el hombro de Francis y este siguió besándolo.

Cuando ambos ya estaban acostados en la cama, listos para dormirse, Arthur se encontraba pensativo.

-¿Qué sucede mon amour?

-¿Me vas a querer para siempre?

-Claro, cómo puedes preguntar eso, te amaré por siempre.

-Gracias.

-No tienes por qué agradecerme, yo tendría que estar agradecido dentro de un tiempo seré la persona más feliz en este mundo- Lo tomó del mentón.

-I love you.

Eran las dos y media de la madrugada, Inglaterra se despierta con unos dolores horribles, no podía ser ya había llegado el día, iban a nacer. Francia se despierta alterado Gran Bretaña le pide ayuda necesitaba que lo ayudara con el parto.

-Tranquilízate Inglaterra voy a buscar agua y unas toallas tu sólo respira hondo- Francia salió corriendo de la habitación tan rápido como pudo para buscarlo lo necesario.
Tags:
 
 
toujoursavectoi
11 April 2011 @ 11:16 pm
 Nunca me senti tan como Canada como hoy mis padres me dejaron olvidada en la calle y arrancaron el auto y se fueron fue tan no se, como que mal por un lado fue gracioso pero por otro me enoje como se pudieron olvidar de mi

>.< 
 
 
Current Mood: annoyedannoyed
 
 
toujoursavectoi
10 April 2011 @ 02:32 am
Buscando en internet encontre ciertos artículos relacionados con las proposiciones de matrimonio de ambos jujuju Iggy tambien le propuso matrimonio una vez a Francia pero despues se arrepintió ;D

Iggy y Francia casi se casan- BBC

Iggy y Francis: l'amour violent- BBC

Franglaterra- diariovasco.com

Cuando Francia quiso ser parte de Inglaterra- LA Nación 

Un matrimonio cordial- BBC

1940 Iggy le propone matrimonio a Francis WTH?! 

Había un diario que había publicado una nota sobre ellos dos que me había encantado pero no la puedo encontrar u.u si lo hago la subo tambien 
 
 
Current Mood: irateirate
Current Music: Requiem
 
 
 
toujoursavectoi
19 March 2011 @ 01:24 pm
No voy ni un mes de clases y estoy hasta el cuello de tarea  y para colmo no me acuerdo de nada de lo que vi en contabilidad no se hacer ni siquiera un maldito asiento de esos que se hacen en las hojas raras de contabilidad siento que mi cerebro va a explotar en cualquier momento por eso odio tanto contabilidad de física y química me acuerdo de las formulas y eso pero en matemática y contabilidad estoy fundida y mi profesora de historia cada vez que entra al salon no quiere matar la odio hace que no me guste historia TT_TT 

Tengo ganas de darme la cabeza contra mi escritorio haber si sale alguna idea para terminar mi tarea 

Ò.Ó
 
 
Current Mood: annoyedannoyed
 
 
toujoursavectoi
19 March 2011 @ 12:38 am
A travez de los años

¿Cómo comienza una conquista?

 

Se habían aventurado hacia tierras para ellos desconocidas, gracias a ese afán por superar a España que se había embarcado a esas mismas tierras y se encontró con un nuevo continente. Pero por qué tenían que hacerlo juntos, tenerse que soportar en tierra firme era una tortura pero tenerse que soportar arriba de un barco por quien sabe cuántos meses eso si iba a ser totalmente una odisea.

El barco había zarpado hacía solo unas semanas y el Reino Unido había intentado tirar por la borda a Francia en más de una ocasión, el ojiazul era absolutamente irritante, por lo menos cuando dormía no lo molestaba sería el colmo de los colmos que lo molestara hasta de noche.

El clima estaba a su favor viento en las velas, las aguas estaban calmas, aunque ese presagio no era señal de buenos augurios, la calma antes de la tempestad.

Inglaterra era un muy buen marinero, sabía leer las cartas marítimas a la perfección, durante gran parte del día se la pasaba con el capitán del navío, charlando de travesías y barcos, para el británico era una manera de alejarse del francés y de pasar un rato agradable.

Uno de los tantos días el inglés se lo paso con el capitán, charlando sobre la mar y de la duración del viaje. Pero tuvo que aparecer Francia y el inglés se despidió del capitán y comenzó a marcharse de la popa del barco a paso ligero.

-Espérame mon amour.

Reino Unido no hizo caso siguió caminando mientras apretaba sus puños con fuerza, conteniendo la rabia, mientras sacudía levemente su cabeza.

-No me tengas miedo no te voy a morder, a menos que me lo pidas- Lo dijo mostrando una sonrisa socarrona.

-No te me acerques francés si sabes lo que te conviene- Se dio vuelta y cruzó su mirada con la del ojiazul.

-Oh! Cherí como me puedes decir estas cosas con el amor que nos tenemos- Su voz pasó a tener un tono meloso que terminó de sacar de las casillas al inglés.

-Te lo advertí- Inglaterra agarró por la nuca a Francia -Vas a crear Francia en el medio del mar- Amenazó con tirarlo por la borda.

Inglaterra soltó a Francia, este se acomodó sus ropas y se fue riendo por lo bajo.

Esos comentarios con el correr de las semanas se convirtieron en coqueteos e insinuaciones pero las amenazas quedaron en eso, amenazas.

A Francia le encantaba hacer enojar a Inglaterra por lo menos una vez al día, para matar el aburrimiento, el viaje iba a ser largo y estar rodeado de marineros ignorantes no era para él quizás Inglaterra este acostumbrado a esos viajes como España, pero él prefería estar en su amado país.

Inglaterra odiaba que el francés estuviera en ese barco, persiguiéndolo, acosándolo todos los días hasta que el ojiverde se encerraba en su camarote, en las noches la isla podía sentir la paz absoluta.

La noche no tenía ninguna nube que opacara la belleza de la luna, el inglés la miraba por la ventana de su camarote en absoluto silencio, de repente el ojiazul abrió la puerta de la pieza de Inglaterra. Francia se acercó hasta la cama del Reino Unido y le besó el cuello delicadamente.

-¿Qué estás haciendo?- Preguntó colérico el inglés.

El francés no contestó solo se sonrió ante la reacción del ojiverde y continuó besando su cuello despacio y con suma delicadeza.

-Vete de aquí.

El francés se sentó delante de él y besó su mejilla, si Arthur quería echar al francés lo tenía que hacer en ese momento sino sería ya demasiado tarde, el británico no hizo nada disfrutó de aquel besó y de los que les siguieron a ese.

Inglaterra había cedido a los insistentes coqueteos de Francia y dejó que las manos de este lo recorrieran por completo, no sabía cuándo fue el momento exacto en que el odio que sentía por el francés se había convertido en esta muestra de afecto desmedida.

El inglés se alejó rápidamente del francés –Vete inmediatamente de aquí.

-Pero mon amour, primero me besas y ahora de un segundo a otro me desprecias.

-Vete- Gran Bretaña ya se había acomodado la camisa.

-No te entiendo.

-No necesitas entenderme.

-Si porque si no me quisieras me hubieras echado desde un principio.

-Basta quiero que te vayas ahora mismo de este camarote.

-No hasta que me contestes esto- Francia besó a Inglaterra.

Inglaterra lo miró por unos segundos y luego besó al francés con mucha locura, Francia quedó sorprendido ante aquel contacto demasiado brusco e inesperado. El reino francés comenzó a quitarle la ropa al inglés mientras duraba ese beso no quería perder tiempo. Así mismo la isla británica comenzó a desnudar a Francia. El beso se hacía más profundo pero sus pulmones ya no tenían más aire para continuar y se separaron.

Estaban agitados el inglés bajo la mirada no quería mirar a los ojos a Francia, sentía vergüenza, sus mejillas se estaban tiñendo de color carmín, ambos estaban semi-desnudos, pero el francés sentía la mirada escudriñante del amante inglés.

-Vete- Repitió Inglaterra pero estaba vez con menos odio casi sin poder sacar las palabras de su boca.

-No pienso irme-

Francia tiró al Reino Unido sobre su cama y en ese momento comenzó el forcejeo, Inglaterra intentó en vano quitarse al francés que estaba encima de la isla.

Francia tenía debajo al inglés hubiese dado mil un vidas por ver ese escena una vez más, lo amaba pero había algo que no entendía de las actitudes del inglés por qué estaba actuando así y luego escuchó que unas palabras intentaban salir de la boca del británico.

-Tengo miedo.

Francia se quedó mudo no supo que decir nunca se hubiera esperado esas palabras por parte del inglés.

-Miedo- Susurró –Miedo a que mon cherí.

-A esto, porque está mal.

-Yo no tengo miedo a demostrarte cuanto te amo- Francia volvió a besar a Reino Unido.

Inglaterra no pudo resistirse a ese beso, se dejó llevar mientras correspondía al beso del francés y él le terminaba de quitar la ropa.

-¿Estás preparado?- Preguntó el francés.

-Sólo hazlo de una vez- El inglés estaba desesperado, demasiado placer.

A la isla le encantaba esa horrible sensación de placer que lo llenaba, poder sentir a su amante dentro suyo por primera vez era inigualable, sentía que en cualquier momento explotaría.

Estocadas frenéticas, les quitaban el aliento a ambos; ese compás que llevaban también juntos, se aceleraba a cada segundo pero no perdían el ritmo.

Reino unido trataba de acallar sus gemidos, no quería que nadie se enterara de lo que estaba sucediendo en su camarote. A cada oleada de placerse mordía su labio inferior para que sus gemidos murieran en sus labios.

Estaban a mil, en cualquier momento llegaría el final, Francia llegaba a ese punto de la isla británica que le hacía perder el control, que dejaba a Inglaterra a su merced, y en esa última estocada Reino unido besó con furia al francés, con ese beso ahogó ese suspiro de lujuria. Francia acabó viniéndose dentro de la isla.

Ambos estaban abrazados Inglaterra apoyaba su cabeza en el pecho del francés, estaban muy exhaustos, tanto amor acabó agotándolos que Reino Unido se olvidó de todo lo que anteriormente le había dicho al francés. Entre ellos dos solo había silencio que de vez en cuando era interrumpido por algún suspiro por parte de la isla.

-¿Me amas, mon amour?

-Vete- EL inglés le dio la espalda a Francia.

-No me contestaste.

-Solo vete, estoy cansado.

Francia quizo hacer que Inglaterra se diera vuelta –Vete y déjame dormir- Tenía la voz cortada, parecía que estaba llorando.

-¿Qué sucede mon angel?

-Qué quieres que te diga, qué lo disfruté, bueno sí lo disfruté, nunca en mi vida me había sentido así y creo que nunca más me volveré a sentir como esta noche, pero esto está mal nunca te tendría que haber dejado entrar- Le gritó la isla a Francia.

-¿Dime si te arrepientes de lo que sucedió esta noche?

Inglaterra no contestó nada solo bajó la mirada.

-¿Te arrepientes?

-Mira, entiende no podemos hacer lo que hicimos, quiero estar solo por favor yo no soy como tú, a mí me gusta la soledad, te lo pido por favor déjame solo.

El francés se vistió a medias y se fue sin decir ni una palabra, dejó al inglés sólo en su habitación.

La noche se hizo día y los días se hicieron semanas y Arthur empezó a sentirse mal. Un día Inglaterra estaba en la proa del barco mirando el horizonte, de repente miró hacía a bajo y vio el vaivén de agua, nunca pensó que se marearía en un barco y más con los años que llevaba navegando; se sentía muy mal le dolía la cabeza y sentía que todo comenzaba a girar a su alrededor y por último el vómito, el reino británico estaba destruido.

Se fue a su habitación y estuvo allí todo el día, por las dudas cerró la puerta con llave para no recibir visitas inoportunas.

Lo mareos persistieron pero el inglés les restó importancia y se hacían cada vez más frecuentes.

Ya faltaba poco para que llegaran a esas nuevas tierras, el inglés contaba los días para poder al fin pisar tierra firme después de seis meses de estar en alta mar, aunque el viaje fue bastante tranquilo, sus mareos constantes siempre lo dejaban tirado en su cama.

Unas de las pocas veces que el inglés salió a la cubierta del barco Francia lo encontró y lo empezó a perseguir, el francés lo acorraló en la proa.

-No sabía que te mareabas en el mar.

-No me mareo en el mar imbécil- El inglés lo empujó, las relaciones habían vuelto a ser como siempre habían sido, malas

Francia lo abrazó melosamente como lo hacía casi todos los días -Me parece a mí o estás un poco más gordito- Francia se fue y el inglés quedó con una mirada sorprendida y las náuseas regresaron. Terminó el día encerrado en su camarote.


Los días siguieron pasaron y el Reino unido vio que tenía una pequeña pancita ese mismo día habían divisado en el horizonte tierra firme, desde hacía seis meses.
 

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


El capi m quedo medio feo y deja muchas dudas lo q a mi no m gusta pero no quiero hacerlo muy largo wno el otro capi va ser mucho mejor y va a ser m-preg, pero posta no como este capi ahahahahah
 Gracias por leer 
Ja ne!

 
 
Current Mood: worriedworried
Current Music: requiem
 
 
toujoursavectoi
10 March 2011 @ 11:01 pm
Fandom: Hetalia AxisPowers
Pairings: FrUK, USCan, otras que vayan surgiendo
Warning: Yaoi, m-preg, incest, uso de nombres humanos (Creo que eso es suficiente advertencia)
Rating: T+
Disclaimer: APH y sus maravillosos personajes no me pertenecen, son propiedad de Himaruya Hidekas- sama
Summary: Como fue la vida de Inglaterra y Francia desde que a sus vidas llegaron dos rubios americanos, una familia disfuncional, drama familiar repleto de romance y malos entendidos.


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

A través
de los años

Conquista

Era una noche invernal de mediados del siglo XVII. Un niño de cabellos rubios y ojos azules como el cielo, Alfred, que no tendría más de cinco años, se estaba removiendo entre las sabanas de su cama, ya se había despertado estaba solo y tenía frío en su inmensa habitación. Se acercó a la ventana de su cuarto y vio como los plateados hilos de la luna querían pasar por entre las densas nubes que no dejaban de precipitar nieve sobre su casa. Extrañaba a sus padres que se habían ido a Europa para ocuparse de unos asuntos de suma importancia para los reinos a quienes servían, hacía meses que no los veía.

Alfred odiaba quedarse solo en las noches de invierno como estas, cuando sus padres no estaban de viaje le pedía a Arthur que le contara una de sus historias y que se quedara con él, pero esas ocasiones eran contadas ya que sus padres se la pasaban viajando de América a Europa y de Europa a América.

Lo primero que hizo fue pensar en su hermano que estaba en la habitación junto a la suya, su hermano tenía un habitación mucho más grande que la de él por eso supuso que tendría frío y salió corriendo de su cuarto para averiguar como se encontraba su hermano, el era un héroe y eso era lo que hacía uno. Cuando llegó a la habitación de su hermano abrió lentamente la gran puerta que los separaba desde allí lo buscó con la mirada esperando encontrarlo en su cama, al no encontrarlo allí se adentró en su cuarto y lo único que vio fue un bultito envuelto en frazadas y mantas, el ojiazul se acercó hasta ese bultito y vio como su hermano gemelo estaba jugando con su peluche favorito un osito blanco. Alfred se sentó al lado de su hermano, Matthew, un niño de cabellos rubios y levemente rizados ojos ãzules al igual que su hermano pero con una leve coloración violácea, de la misma edad y estatura que Alfred, pero mucho más tranquilo; esa las más marcada diferencia y era la que los hacía hermanos gemelos, a simple vista eran dos gotas de agua pero cuando Alfred empezaba a correr por el estudio o por la biblioteca, el lugar donde se hallaban los documentos más importantes de sus padres, y se subía al escritorio salía a la luz quien era quien.

La habitación de Matthew estaba perfectamente arreglada no se podía encontrar ningún juguete fuera de lugar, los libros de cuentos que siempre le pedía a su padre le contase estaban apilados unos en sima del otro sobre el escritorio, el fino tocador que su padre especialmente había traído de Europa, en donde el francés pasaba horas peinándole su dorado cabello con suma dedicación, lucía nuevo.

-¿Qué haces?- Preguntó el ojiazul.

-Extraño a nuestros padres- Dijo Matthew mientras cubría a su hermano con sus edredones -Y no puedo dormir por eso estoy jugando con él- Le mostró el osito a su hermano mientras le movía uno de los bracitos al peluche.

-Yo tampoco podía dormir.

-¿Por qué viniste a mi habitación Alfred?- Preguntó el ojilila con las mejillas encendidas de un tibio color carmín.

-Porque soy un héroe y los héroes nos preocupamos por los demás- Se paró e infló su pecho en señal de orgullo.

-Gracias Alfred- Matthew lo abrazó y con un roce tocó sus manos, que provocó que el ojiazul se arrodillara involuntariamente -¿Tienes frio Alfred?- Tomó con fuerza sus manos para brindarle calor.

-Un poco, pero hay algo que no entiendo ¿Por qué si tu habitación es más grande que la mía, tú no tienes frio?*

-Será porque no ando corriendo de noche vestido solo con mi pijama- Sonrió vagamente ocultando un bostezo.

Ambos hermanos se quedaron mirando como caía la nieve por el gran ventanal que estaba en la habitación de Matthew hasta que se quedaron completamente dormidos cubiertos por la montaña de edredones.

-Despierta Alfred, ya amaneció- El ojilila comenzó a mover lentamente el cuerpo de su hermano que dormía tranquilamente enrollado en sus cobijas -Vamos Alfred despierta.

Matthew siguió moviendo a su hermano para que se despertara pero alno recibir respuesta alguna por parte del ojiazul, Matthew tomó con fuerza las mantas y destapó a Alfred que se despertó por haber dado un par de vueltas sobre el suelo de la habitación del ojilila.

-Hey Matthew ¿Por qué tuviste que despertarme así?- Preguntó Alfred desperezándose.

-Lo siento- Dijo en voz baja -Pero te estaba llamando, quería ir a mi cama- Matthew empezó a juntar todas las mantas que estaban en el piso y haciendo equilibrio tomó a su osito y llevó todo hasta su cama.

-Tengo frio, me puedo quedar Alfred- subió a la cama de Matthew. 

-Está bien Alfred- El ojilila abrazó a su osito.

El ojiazul se subió a la cama de Matthew y comenzó a saltar, daba vueltas en el aire, cuando volvía al colchón flexionaba sus rodillas para obtener un mayor impulso, mientras que trataba de esquivar a su hermano que estaba sentado en su cama y miraba con cierta duda lo que hacía su hermano.

-Vamos es divertido- Alfred invitó a su hermano a saltar con él, le tendió su mano para ayudarlo a levantarse.

-No, Arthur no quiere que saltemos sobre las camas- Abrazó con más fuerza a su osito y negó con la cabeza.

-Pero Arthur no tiene que enterarse- Alfred le mostró a su hermano una de sus sonrisitas cómplices que usaba para obtenerlo que quería siempre que Arthur se lo negaba.

-Está bien- Matthew tomó la mano de Alfred para poder pararse sobre la cama, pero primero dejó en un lugar seguro de la cama a su osito y empezó a saltar.

Alfred lo tomó con sus dos manos a Matthew y lo hizo saltar más alto, sus risas se hacían cada vez más sonoras en cada salto, de repente el ojiazul soltó a su hermano y siguió saltando los gemelos daban vueltas en el aire se probaban entre si haber quien saltaba más alto de los dos y como siempre el ojiazul era el que tenía que ganar a Matthew mucho eso no le importaba por eso no le discutía y no le hacía mucho problema a su hermano.

-Hey Matthew ¿Te encuentras bien?- Alfred se arrodilló sobre la cama porque su hermano se había caído sobre su espalda y no se levantó más por eso el ojiazul se preocupó.

-Si- Sonrió tímidamente -Gracias por preocuparte.

-Ya te lo dije para eso estamos los héroes.

Matthew volvió a tomar sus manos -¿Tienes frio Al?- Alfred miró sus manos estrechadas por las manos de su gemelo y un tibio calor quería teñir sus mejillas de un cálido color carmín mientras movía se cabeza en señal denegación

-No, para nada.

El ojiazul ayudó a levantar a Matthew y siguieron saltando hasta que por el cansancio se quedaron dormidos como habían caído sobre la cama.

El osito de Matthew había quedado en esa esquina que su dueño había elegido para protegerlo de algún golpe, ese oso era el juguete que más quería el ojilila sus padres le dijeron que lo tiene desde que nació y no lo ha soltado desde ese momento.

Estaba amaneciendo y en el puerto estaba anclado un barco del que estaban bajando dos rubios, uno de ellos estaba de muy mal humor mientras que el otro estaba escuchando los grito de su compañero de viaje un poco risueño, le encantaba hacer enojar al otro.

Arthur Kirkland el Reino Unido de Gran Bretaña, su cabello era rubio y corto, sus ojos eran un chispeante color verde, como el de un misterioso y enigmático bosque. El otro hombre se llamaba Francis Bonnefoy y era el Reino de Francia su pelo era más largo que el del Reino Unido pero igual de rubio, su ojos eran de un profundo azul tanto casi como el como el color del océano; ambos eran los padres de Matthew y Alfred.

Cuando por fin tocaron tierra esperaron a que llegara la carrosa que los llevaría a su hogar mientras veían como desembarcaban sus pertenencias.

-Tenías que traer todo esto de Europa- Arthur le estaba gritando al francés por el exceso de equipaje.

-Pero yo necesito todo esto.

-Claro los muebles nuevos también los necesitas.

-Pero los muebles de la casa hay que cambiarlos están viejos.

La carrosa ya había llegado al puerto, ellos subieron y esperaron a que terminaran de cargar algunas de la maletas que Francia había traído.

-No sé por qué viajo contigo- Subió a la carrosa y se cruzó de brazos.

-Porque me quieres Angleterre, admítelo- Francia lo tomó del mentón el inglés rápidamente se quitó de encima al francés y miró hacia atrás y vio que todas sus maletas estaban todavía en el puerto.

-Mis maletas están todas allí- Para cuando se dio cuenta solo se escuchaba el galope de los caballos.

-¡Ah! Si yo les dije que pusieran primero mis valijas en el carruaje pero no entraron todas- Se quejó con un falso lamentó -Además mis cosas son más importantes que los podría llegar a haber en tus maletas.

Inglaterra estaba completamente furioso, pero respiró tranquilo y se relajó porque si no hubiese matado al padre de sus hijos -Maldito te mataría pero quiero llegar rápido a la casa.

-Porque tanto apuro si no es la primera vez que los dejamos solos, están bien.

-No tengo ganas de discutir contigo.

-Entonces podríamos hacer otra cosa- Dijo Francia con un tono insinuante mientras le guiñaba un ojo.

-Ni se te ocurra, me entendiste maldito francés.

Lo único que quería Arthur era ver a sus hijos y el francés no ayudaba en mucho, lo que hacía que el Reino Unido se enfureciera y Francia sabía que no era lindo ver a Inglaterra enojado por lo que decidió permanecer en silencio el resto del viaje. Francis tenía muy en claro que el inglés podía tirarlo por la ventana del carruaje y él quería llegar a su casa es mismo día y en una pieza.

Lo único que se escuchó hasta que llegaron a la casa fue el insistente repiqueteo de las herraduras de las patas de los caballos sobre el camino de tierra.

A lo lejos se podía ver que una gran mansión se alzaba, sobria al final del camino. Arthur estaba ansioso quería ver a sus hijos hacía más de medio año que no los veía, quería ver si habían crecido ver sus rostros llenos de alegría al jugar , quería volver a abrazarlos.

Cuando la carrosa llegó a la puerta de la mansión que a sus alrededores estaba cubierta de nieve entró corriendo y subió las escaleras con la misma velocidad con la que entró hasta llegar a un pasillo repleto de habitaciones, seguido de él subió las escaleras Francis; Inglaterra fue a la habitación de Alfred y Francia se dirigió a la habitación de Matthew. Arthur entró al cuarto del ojiazul cuando se acercó a la cama de su hijo notó que estaba vacía en ese momento escuchó un ruido de carcajadas que provenía del cuarto de Matthew, el ojiverde fue corriendo hacía la habitación y allí los vio a los tres abrazándose y riendo, cuando los dos niños vieron a Inglaterra se emocionaron mucho.

-Mamá volviste- Gritaron al unísono los gemelos y corrieron a saludar a Inglaterra.

Los tres se abrazaron como habían hecho con Francia, pero este abrazo fue más sentimental y efusivo el Reino Unido no se dio cuenta de cómo lo habían llamado. El reino francés estaba sentado en la cama mirando la escena y luego se unió al abrazó.

-Aléjate pervertido- Empujó a Francis

-Mamá ¿Qué es un pervertido?- Preguntó Matthew a Arthur.

-Él es un pervertido- Señaló a Francia -Y ¿cómo es eso de mamá?

-¿Por qué no preparo el desayuno?- Preguntó el francés tratando de evadir el tema.

-Te acompañamos papá.

El francés se fue de aquella habitación hacia la cocina y fue perseguido por Matthew y Alfred dejando a Arthur solo en la habitación. Esa fue la gota que colmó el vaso del inglés a Francia lo habían llamado papá.

Francia estaba preparando cosas desde hacía bastante revolvía cosas por allí y cocinaba otras por allá los niños estaban sentados y miraban como el mayor cocinaba con una sonrisa pícara en sus rostros.

-Tres bien mes petits, sigan así y de donde salieron esos panquecillos van a salir más.

-Nosotros queremos que nos prepares el desayunos todos los días a cambio de que le digamos mamá a Arthur sino no hay trato- Pequeño Alfred estaba negociando con Francis mientras Matthew jalaba del pijama del pequeño ojiazul para que se callara la boca.

-Está bien Francia- mostró una sonrisa que parecía inocente pero estaba llena de perversión y malicia, pero nunca pensó que los banquetes que de vez en cuando solía prepararle a sus niños, no se hacían por arte de magia y se tendría que levantar antes que el sol si quería cumplir con su palabra.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


Aclaración

*La habitación de Matthew la hice más grande porque Canada tiene más extensión territorial que Estados Unidos nada mas es un comentario que me pareció interesante.

¿Qué les pareció?

Ok que ya se fue el primer capi espero que les haya gustado no sé que decir además de que este es mi primer fic largo sobre esta pareja va las dos aunque la principal es el FrUK. quedo un poco cortito pero con el correr de los capis los haré más largos.

Wno recibo todo tomatazos y elogios, así como amenazas de muerte por las parejas y que seguro le habre cagado la ilusión a mas de una, pero denle una oportunidad por fis

Ja ne!

 
 
Current Mood: sadsad
 
 
toujoursavectoi
09 March 2011 @ 11:19 pm
Fandom: Hetalia Axis Powers
Pairing: Rusia x América
Warning: shonen ai chico x chico.
Disclaimer: Los personajes de APH no me pertenecen son propiedad de Himaruya Hidekaz.
Summary: Después de la caída del muro de Berlín, Rusia se volvió capitalista, y se pregunta por qué se enamoró de Estados Unidos

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


Capitalismo

Régimen económico fundado en el predominio del capital como elemento de producción y creador de riqueza.

Pensaba que estaba completamente loco. Su vuelo había llegado por fin a la ciudad de New York ¨¿Por qué estaba haciendo eso? Quería tomar el primer vuelo de regreso a su querida Moscú ¿Cómo había llegado a tanto?¨ Era cruzar esa delgada línea que lo separaba de la locura.

Se volvió preguntar un vez más ¨¿Por qué estaba haciendo eso? ¿Por qué estaba allí?¨ La respuesta a todos esos cuestionamientos estaba corriendo hacia él con una Coca- Cola en la mano.

Rusia respiró hondo y se acomodó su bufanda rosa pálido que su hermana Ucrania con tanto cariño le había regalado y se dirigió al encuentro con Estados Unidos.

El americano se sorprendió mucho cuando lo vio había pensado que nunca iría a su casa, cuando estuvo cara a cara con el ruso lo abrazó y le confesó que no tenía esperanzas de que fuera a visitarlo el ruso solo sonrió y correspondió a su abrazo.

Luego de la caída del muro de Berlín su relación había mejorado bastante se podría decir que podrían llegar a formalizar esos encuentros secretos que hacían durante la Guerra Fría, es bueno verte le confesó el americano al ruso con una sonrisa pícara.

Estados Unidos llevó al ruso a la quinta avenida y le contó que le encantaba ese lugar porque la gente estaba siempre en movimiento, nunca dormía New York. El ruso entendió que Estados Unidos era un país que le iba a costar mucho.

El americano arrastró al ruso de tienda en tienda y cada cosa que veía América, Rusia la compraba nada era demasiado caro para su nuevo amor. Todos parecían felices Estados Unidos lleno de cosas nuevas y brillantes y las vendedoras también por los montos de las compras del ruso y el ruso estaba contento porque en las tiendas aceptaban sus tarjetas de crédito.

Rusia pensaba volverse a su nación esa misma noche, estaba cansado como es que una persona puede dar tantas vueltas y las luces de New York lo habían mareado, sin darse cuanta Estados Unidos lo había llevado a su casa cuando pararon de caminar Rusia pensó ¨Estados Unidos habrá estado hablando todo el camino¨ pero luego se preguntó ¨ ¿Cómo se había enamorado de ese maldito capitalista y comprador compulsivo? ¨ Mostrando un semblante preocupado, Estados Unidos le respondió con un beso tímido mientras lo tomaba por los hombros para que se agachara un poco y poder profundizar el beso.

América lo hizo pasar a su casa adoraba estar con Rusia a solas y mostrarse tal cual es, esa noche Rusia pudo entender y supo que era lo que le gustaba del americano, esa forma de ser tan antagónica a la suya, que él siempre va a ser el héroe y mientras que a Rusia le quedaba el papel del villano, pero América iba ser el héroe que lo salvaría de todo lo malo en él.
 

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Gracias por leer la historia no me quedo muy bien pro quisiera saber sus opiniones No fue lo q me habia imaginado TT_TT

 
Tags:
 
 
Current Location: casi por dormir
Current Mood: angryangry
 
 
toujoursavectoi
09 March 2011 @ 12:54 am
 

Es mi tortuga y la llame Antonio ^^ entonces sería un tortuga o algo por el estilo Antonioooo mi tortuguitaaaaaaaaa 
 
 
Current Location: mi patio
Current Mood: creativecreative